Ésta es la definición que nos brinda wikipedia:
“La palabra autarquía desde el punto de vista ético y filosófico viene del griego autarchía o gobierno propio (sobre uno mismo). Es el concepto usado por varios filósofos griegos de las escuelas cínica, estoica, epicúrea y cirenaica que representa la situación del hombre sabio ante la vida. Según la escuela tiene ciertas diferencias en la perspectiva y en las virtudes que deben acompañarla.
La autarquía filosófica de las escuelas griegas tiene sobre todo un componente ético, de variadas perspectivas según la escuela, que tiene en general el ideal de una vida sencilla del individuo con dominio propio sobre las pasiones y acciones, y el ejercicio de la virtud.“
Pero yo quiero llegar a más, la idea fundamental de este sitio es difundir pensamientos e ideas que nos ayuden a asimilar los problemas que nos rodean diariamente.
A grandes rasgos existen tres tipos de personas, los fetales, los ignorantes y los autarcas.
Vayamos por parte:
Los fetales son aquellos que siguen las corrientes, una parte más del rebaño, el cual siguen y admiran sin cuestionar porqués. Son peones, esclavos y siervos constantes de un sistema selectivo, copias de copias.
Por otra parte tenemos a los ignorantes, gente que no le interesan las otras realidades que les rodea. Es decir, la realidad del momento, lo que el mundo dicta si es real o no, ellos lo aceptan, volviéndose así dogmáticos ciegos, y en este punto entran los religiosos, políticos; personas orientadas a determinadas tendencias.
Y finalmente los autarcas, personas que espero se mantengan a fin con esta página y se identifiquen con ella. Los autarcas, por buscar una definición clara es aquel que no deja de buscar la sabiduría y el saber.
La autarquía significa (como ya mencioné) el poder de gobernarse uno mismo, y ese poder lo debemos usar para el bien de nuestros seres y de lo que nos rodea. Cuidar y amar incondicionalmente la naturaleza y sus habitantes más nobles, los animales; también usar ese poder para evitar las trampas sociales a las que nos vemos afectados, como las cuentas bancarias o tarjetas de crédito, que a simple vista parecen ser herramientas que nos brinda el estado para poder tener bonanza económica, cuando realmente es un engranaje que permite que siga funcionando el sistema obsoleto del dinero.
Y esa es nuestra misión, investigar, leer, estudiar, analizar, razonar y procesarlo de una forma sana y duradera. Intentar recrear nuestras mentes con objetos que valgan la pena, y no pútridos programas televisivos donde un busto es más importante que la vida.
Debemos expandir nuestra sabiduría, aspirar a más.